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lunes, 13 de septiembre de 2010

"Científicos identifican 53 nuevos sitios prioritarios de conservación en Chile " - La Tercera - Tendencias - 13-09-2010

La lista contempla zonas en conflicto ambiental, como la costa de Coquimbo y el río Baker.
por A. de Ponson/ J.M. Jaque
Compartir71 En 1992 Chile suscribió el Convenio Internacional sobre Diversidad Biológica, en el cuál se comprometió a alcanzar una meta de conservación del 10% de los ecosistemas existentes en el país.

Al cabo de 17 años, este es el balance: sólo las regiones de Arica y Parinacota, Los Lagos, Aysén y Magallanes han cumplido con la meta de conservación terrestre y ninguna lo ha hecho en el caso de las áreas marinas. De hecho, actualmente se encuentra protegido sólo el 0,3% del 10% de los ecosistemas marinos considerados más relevantes.

Esa es la conclusión del "Estudio de análisis de omisiones y vacíos de representación en los esfuerzos de conservación de la biodiversidad de Chile". El informe fue elaborado por investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza) y la Universidad de La Serena a petición de la Comisión Nacional del Medioambiente (Conama).

El caso Punta de Choros

En 2010, cuando se celebra el Año Internacional de la Diversidad Biológica, el documento ha adquirido especial relevancia. Más aún, luego del conflicto desatado por el proyecto que pretendía instalar una central termoeléctrica en la reserva marina de Punta de Choros, en la Cuarta Región.

A raíz de esta polémica, La Moneda tomó una determinación: instruir al Ministerio de Bienes Nacionales para que definiera la vocación de uso de los distintos territorios del país, para que, luego, un trabajo coordinado entre diferentes ministerios, elabore un mapa, que buscará eliminar los posibles conflictos por la instalación de nuevos emprendimientos productivos.

"Este estudio sirve como una base para conocer las áreas que tenemos conservadas, las que debemos resguardar para cumplir las metas y las que son áreas de sacrificio", dice a La Tercera Francisco Squeo, doctor en biología de la Universidad de La Serena y jefe del proyecto, quien ya ha participado en reuniones en Bienes Nacionales para tratar el tema, junto a otros expertos.

En el ministerio explican que este trabajo efectivamente es parte del conocimiento científico que se necesita, para poder reconocer con precisión los ecosistemas que se debieran proteger.

Sistema de vigilancia

Una vez concluida la tarea de identificar las zonas relevantes, en la Conama destacan que para esta labor de protección de ecosistemas será fundamental la creación de un Servicio de Biodiversidad y Areas Protegidas, dependiente del Ministerio del Medio Ambiente, en el que ya se está trabajando.

"Nos resulta prioritario relevar este ámbito de la gestión, por cuanto nos permite no sólo proteger nuestros recursos naturales, sino también acercar a la ciudadanía a nuestros espacios naturales y su biodiversidad", explica Leonel Sierralta, jefe del Departamento de Protección de los Recursos Naturales de la Conama.

El documento, por su parte, propone la creación de 53 áreas prioritarias de conservación, aparte de las áreas protegidas públicas o privadas que actualmente existen.

Si bien se plantea la protección de zonas cordilleranas y de la depresión intermedia como el Salar de Huasco en Tarapacá y el cordón de Cantillana en la Región Metropolitana, los investigadores también destacan la necesidad de resguardar los ecosistemas marinos, "donde existe una menor protección y una mayor amenaza", dice Squeo.

Zonas en conflicto

Dentro de los 53 sitios propuestos, hay varias empresas que buscan instalar proyectos energéticos. Es el caso de Punta Patache, al sur de Iquique, donde la minera Doña Inés de Collahuasi tiene planeado establecer una central termoeléctrica a carbón para abastecer de electricidad su proyecto minero. O el río Baker, donde la empresa HidroAysén busca instalar dos de sus cinco centrales hidroeléctricas.

Similar es la situación de la zona ubicada entre Isla Chañaral y Punta Teatinos en Coquimbo, la región con mayor diversidad vegetal pero que, a la vez, presenta el peor escenario con un cumplimiento de sólo un 28% en las metas de conservación.

"Esta área está amenazada por la instalación de centrales termoeléctricas y el establecimiento de parcelas de agrado. Se trata de una zona con una impresionante concentración de especies amenazadas", explica Squeo.

Otro territorio cuya conservación resulta altamente prioritaria para los científicos es el borde costero que va desde Paposo hasta Chañaral, amenazado por el pastoreo excesivo y la caza ilegal de guanacos, además de la descarga de residuos urbanos e industriales al mar y la pesca de arrastre en el litoral.

En la misma categoría se encuentra el Golfo de Corcovado en Aysén, un sitio donde las ballenas azules están amenazadas por el tránsito de barcazas de transporte y embarcaciones de pesca.

Pero, ¿cómo materializar las metas propuestas por los científicos? Según Francisco Squeo, para esto resulta indispensable la formación de una red que integre áreas protegidas públicas y privadas.

"Entre la IV y IX Región no hay suficientes terrenos públicos para hacer conservación, por lo que se requiere la activa participación del sector privado", concluye.

El semáforo ambiental

Antes de fin de mes debiera estar listo el informe sobre vocación de uso de los suelos de distintas zonas del país, que después varios ministerios evaluarán para elaborar el mapa definitivo de protección de ecosistemas nacionales. Allí estarán identificados los sitios protegidos terrestres y marinos, donde no podrán instalarse proyectos productivos.

Entre las marinas, en el país ya existen cinco reservas, tres áreas marinas costeras protegidas y desde 2003, un parque marino en la Región XII, el Francisco Coloane.

Para su elaboración, el Ministerio de Bienes Nacionales convocó para el viernes 3 de septiembre a organismos como el Instituto de Ecología y Biodiversidad y ONG como WWF, Chilesustentable y la Wildlife Conservation Society para que entreguen su información que debiera ser incorporada en este mapa.

"Salar del Huasco será el parque nacional número 100 en un siglo " - La Tercera - País - 13-09-2010

Area situada en la Región de Tarapacá posee una superficie de 110 mil hectáreas y un alto valor en biodiversidad.

por Oriana Fernández y Alejandra Lobo
Compartir7 Los informes sobre el impacto que tendrá en Chile el cambio climático hacen hincapié en una zona del país: los humedales del Norte Grande. Dicen los estudios que estos sitios podrían sufrir serios efectos debido a la baja en los flujos de agua en el futuro. Uno de ellos es el Salar del Huasco, situado en la Región de Tarapacá, que está a pocos días de recibir un estatus histórico: será el centésimo Parque Nacional de Chile, una categoría protegida por ley que pretende ayudar a su conservación.

La distinción se le dará el próximo 30 de septiembre por parte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), en el marco de las celebraciones del Bicentenario. Será una fecha histórica: el 30 de septiembre de 1907 se creaba la primera área silvestre protegida del país, cientos de kilómetros más al sur, en la zona de Malleco, un hecho que dio paso a una centenaria cadena de protección de zonas naturales del país.

¿Por qué el Salar del Huasco merece estar entre estos hitos? El área de 110.962 hectáreas, ubicada a 4.000 m de altura, es un humedal donde viven especies de flora únicas y fauna amenazada como flamencos, vicuñas, suris, llamas y alpacas. "En este salar hay una gran cantidad de aves que migran entre Chile, Perú, Bolivia y Argentina. Este es uno de los humedales relevantes dentro de los espacios de nidificación", explica el gerente de áreas protegidas de la Conaf, Eduardo Katz.

También es una importante reserva cultural para los aimaras. "Hay que destacar que todo esto se ha hecho en consenso con la comunidad indígena local, que en el futuro podrán hacerse parte de que esto sea un parque, donde se pueden desarrollar actividades ligadas al turismo", dice Katz.

Cuando sea nominado oficialmente como parque, se elaborará un plan de manejo para definir dónde realizar turismo, qué área geológica es relevante, o bien, cuáles son las vías de acceso. "Si es parque nacional, no se pueden realizar actividades extractivas", precisa Katz.

Cuando se ponga en marcha, esta área contará con un equipo de guardaparques. Además, se crearán senderos, zonas de camping y miradores. Horario Larraín, coordinador del Centro del Desierto de Atacama de la UC, recuerda que este salar también es un sitio Ramsar desde diciembre de 1996, por lo que los ojos de expertos internacionales están puestos en su protección.

Parque "Bicentenario"

Hay dos áreas que han marcado un hito en la conservación: la Reserva Malleco, en la IX Región, que fue la primera zona conservada del país -fundada en 1907-, y el Parque Vicente Pérez Rosales, en la X Región, creado en 1926.

La primera -de una extensión de 16 mil hectáreas- fue creada por el científico y académico Federico Albert, quien inició una política de protección de tierras en el sur. Antes de ser una reserva nacional, servía como zona productiva para mantener el stock de madera en el mercado.

Iván Benoit, encargado de flora y fauna de la Conaf, explica que años después los gobiernos decidieron sumarse a la tendencia internacional de crear parques. Es así como se fundó Vicente Pérez Rosales, la unidad situada en la Región de Los Lagos que hoy posee la mayor cantidad de visitantes de todo el país.

Benoit cuenta que esta zona de 250 mil hectáreas era primero parte de la Reserva Llanquihue y luego se le sumaron tierras fiscales para ampliarla: "Era el lugar donde misioneros y exploradores recorrían en tiempos pasados, porque creían que allí se encontraba la llamada 'Ciudad de los Césares'".

Esa zona representa a la selva valdiviana y alberga especies como el monito del monte y la comadrejita trompuda. También contiene formaciones geológicas valiosas como el volcán Osorno, el Puntiagudo y el Tronador.